lunes, 19 de junio de 2017

UN PSOE SIN BARONES...


        El nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, elegido ayer en el XXXIX Congreso Federal del partido en Madrid con el 70,5 por ciento de los votos, se ha encargado de eliminar a los llamados barones del partido para evitar que se pueda repetir el motín del pasado 1 de octubre de 2016, que concluyó con su dimisión forzada. La nueva dirección por él diseñada antes del congreso ha dejado fuera a los llamados barones, que se alzaron en armas contra él para obligarle a dimitir antes de que pudiere dar los pasos previstos y hablados sotto voce con los líderes podemistas y nacionalistas con tal de arrebatar el poder a Rajoy y a su partido, vencedor de las elecciones, aun sin mayoría para gobernar. Sánchez ha enviado a casa a los barones y se ha quedado simplemente con unos varones, como si fuere un generalísimo de su propio ejército, en el que solo tienen cabida sus fieles, hombres y mujeres que le acompañaron en la travesía del desierto desde aquel día en el que partido se fracturó en dos.
             En su propuesta, el electo por segunda vez secretario general no ha integrado a ningún crítico, excepto al que fuera su adversario en las primarias y expresidente del Congreso, Patxi López, y al secretario general extremeño, Fernández Vara (ahora en el Consejo de Política Federal, con los antiguos barones)  que se ofrecieron sin contrapartidas, aunque incorpore a tres exministras de Zapatero: Cristina Narbona, exministra de Medio Ambiente, como presidenta nacional; Carmen Calvo, exministra de Cultura, de Igualdad; y Beatriz Corredor, exministra de Vivienda, como  secretaria del Área de Ordenación Territorial y Políticas de Vivienda.
 
         La renovación y limpieza efectuadas por Sánchez ha dejado fuera de la ejecutiva a históricos dirigentes y de la vieja guardia, como Eduardo Madina --su anterior contrincante en el anterior congreso de Sevilla, junto a Pérez Tapias--, Elena Valenciano, exvicesecretaria general con Pérez Rubalcaba tras el XXXVIII Congreso Federal y actual eurodiputada; Antonio Hernando, exportavoz en la anterior etapa y que continuó con la Gestora (2014-2017); y a gente de la vieja guardia como José Blanco, exsecretario de Organización y exministro de Fomento; José María Barreda, expresidente de Castilla-La Mancha, y Cipriá Císcar, exsecretario de Organización con Felipe González.

            Aparte de la Ejecutiva como guardia pretoriana, otro caso distinto es el Comité Federal, máximo órgano entre congresos, en el que tienen garantizada su presencia los miembros de la Ejecutiva, los portavoces parlamentarios, los secretarios regionales, el presidente de la FEMP y algunos cargos de JJ SS. Aunque el proceso de renovación de este órgano seguirá en los próximos meses de julio y agosto,  con la designación de los miembros que elegirán los congresos regionales, y un tercer tercio por la militancia, no faltaron voces discrepantes, como la del portavoz en el Parlamento asturiano, Fernando Lastra, quien manifestó que "de ser esta la pauta de comportamiento, vamos a un modelo de partido en el que la exclusión y el sectarismo va a ser el modo de actuación" (véase www.rtve.es/noticias, de ayer, día 18).
            Tras esta "barrida" de Sánchez, no se explica la "congratulación" y "satisfacción" efectuada ayer, al término del congreso, por la Ejecutiva Federal del PSOE extremeño (véase http//psoeextremadura.com, de ayer 18/06/2017) "porque tres extremeños formen parte de la Comisión Ejecutiva Federal": Belén Fernández Casero, concejala de Cáceres y secretaria de Organización local, como secretaria ejecutiva de Cooperación al Desarrollo; José Luis Quintana, actual alcalde de Don Benito, amigo personal de Sánchez, exconsejero de Agricultura con Ibarra (2003-2007) y de Fomento con Vara (2007-2011) , que presidirá el Consejo de Alcaldes, que forma parte de la Ejecutiva; y la del propio Vara, que apoyó a Susana Díaz en las primarias por el liderazgo del PSOE, como antes a Madina, y que fue el único presidente que defendió públicamente la abstención socialista para permitir la investidura de Rajoy y criticó la gestión de Sánchez, con quien dejó de hablarse cuando este era todavía secretario general en su anterior mandato, y con quien reanudó su relación tras su contundente victoria en las primarias. Recuerden aquella frase suya en julio del pasado año: "Con el "sí" de C´s y CC, el PP suma 170 escaños, una cifra a la que es imposible oponerse... Si Rajoy consigue 170 diputados, quién es el guapo que, a pesar de ello, dice que yo tengo 85, 71 o 14, y me opongo. ¡Pero, hombre, en qué cabeza cabe." (véase www.lainformacion.com/politica, de 19/06/2016).

            En fin, nada que añadir: por culpa de la dilación de la gestora, --en la que Vara colocó a dos "seños" de las suyas, tan solo por él conocidas, y que nada han hecho que sepamos, como estos de la ejecutiva, menos él, a quienes solo conocen en el partido y en su casa--, Sánchez se ha salido con  la suya: ha hecho una Ejecutiva a su medida, sin críticos, paritaria y con menos respaldo que las anteriores, con una destacada presencia de andaluces, catalanes y castellano-manchegos... Todos los antiguos barones, menos él e Iceta, con su plurinacionalidad, han salido satisfechos del cónclave; con más poder para los militantes y simpatizantes, que votarán pactos, investiduras y candidatos a las alcaldías, todo ello a pesar del frío recibimiento de los líderes históricos, ya en retirada, y los podemistas a la espera... Y el único que de verdad sale ganando, aun con otro señor, es Ferreira jr., que sigue en el Comité Federal y en la Ejecutiva Regional. Los suyos, contra él (véanse los rivales que le esperan en el congreso regional), pero él tan contento... porque Extremadura sigue..., nadie sabe con quién y para qué...

sábado, 17 de junio de 2017

NO TARDES MÁS, MARÍA LUISA...


        Te sigo esperando, María Luisa; y me acercaba a ti a primeros de septiembre y por Navidad, cuando iba a la feria o a alguna cena de compañeros. No tengo ya el lugar vacío que antes me ofrecías para estacionar mi vehículo, todo tu interior vacante, cerrado a cal y canto, con apenas un local abierto hace unos años. He visto desde el edificio de enfrente tu tejado lleno de cachivaches, como si fueras algo obsoleto, un trastero para guardar enseres inútiles. Y no eres ninguna inútil. Acaso lo fueren los políticos que no cumplen sus promesas y se olvidan de ti, María Luisa, infanta de España por todo nombre, olvidada por todos, menos por algunos que siempre te quisimos, nuestro teatro-cine que solo conserva el nombre... y no pudimos disfrutarlo, por más tarde que dejáremos la capital cuando fuimos infantes en ella, al servicio del gobierno regional...
            En junio de 2006, María Luisa, el ayuntamiento decidió acometer con fondos propios tu remodelación con un presupuesto de más de un millón de euros. Era alcalde Pedro Acedo. Antes, en 1991, el consistorio --tu dueño y señor desde 1987, en que la Junta cediere tu mano al ayuntamiento por 99 años--, el concejo convocó un concurso de ideas para su remodelación. El Consejo de Ministros celebrado en Mérida a finales de 2005, adoptó el compromiso de acometer la obra. Posteriormente se convertiría en un convenio a tres bandas: Gobierno de España-Junta de Extremadura-Ayuntamiento de Mérida. La  municipalidad se negó a participar; pero, tras la victoria del PSOE en las municipales de 2007, accedió a firmar el acuerdo. El proyecto se revisa en 1991 y se impulsa en 2011, con un presupuesto de 3,4 millones de euros y un plazo de veinte meses. Cuando dábamos por segura tu recuperación, un error en la tramitación obliga a repetir el proceso. Tras el cambio de gobierno en las elecciones generales, el proyecto se paralizó y no se llegó a ejecutar. El ayuntamiento solicita un aplazamiento ante su falta de liquidez. La actuación desaparece de los presupuestos del Estado.
            "Mérida se merece algo más", clama el defensor de la ciudad, José Luis Arellano, el 20/04/2004, ante el retraso. En 2013, en plena campaña electoral, el candidato a la Presidencia de la Junta, José Antonio Monago, afirma que "el antiguo Teatro-Cine María Luisa tendrá un papel a la altura de su historia, un gran teatro de invierno, al nivel de los mejores de España...: el Centro de Artes Escénicas Margarita Xirgú, cuya sala principal recibirá el nombre de Sala María Luisa..." En 2013, la portavoz socialista municipal, Estrella Gordillo, consideraba el teatro-cine María Luisa como "un proyecto perdido". En 2009, el Ministerio de la Vivienda mantenía la fecha de 2011 para la finalización de las obras de rehabilitación del teatro-cine.[1]
            Estamos en 2017, María Luisa, y unos por otros, todos parecen haberse olvidado de ti. Renace este año tu dulce nombre sentido: la Junta Local de Gobierno da el visto bueno a un gasto futuro del municipio de 1.571.160 euros para la modificación del convenio suscrito entre el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento para las obras de rehabilitación, el 45 por ciento del importe de las obras, ya que el Ministerio pondrá el 55 por ciento restante: 1.920.307 euros porque, según la portavoz, Carmen Yáñez, "Ayuntamiento y Ministerio se han visto obligados  a hacer la modificación del reparto de las distintas anualidades tras la realizada en 2015, un convenio obsoleto porque las cuantías y anualidades no correspondían a la realidad actual" [2]. Todo aplazado, todo obsoleto, todo futuro, María Luisa. Y el alcalde, Antonio Osuna, dice que espera que la obra pueda licitarse antes de que acabe el año.[3] Volveré por Navidad para verlo de nuevo, si los avatares políticos hicieren realidad tantas promesas perdidas. ¡Y pensar que no te encuentras ni en la Red de Teatros de Extremadura, que agrupa 39 espacios escénicos, 28 en la provincia de Badajoz y 11 en la de Cáceres...! [4], siendo tú, como fueres, la capital regional.... ¡No me hagas esperar más, María Luisa, que deseo verte lozana y lustrosa...!


[1]  Vid.: "Esperando a María Luisa..., en el Teatro-Cine", publicado por el autor  en meridaycomarca del 15/08/2015.
 
[2] Vid.: 7díasExtremadura, de 11/03/2017.
 
[3]  Vid.: El Periódico Extremadura, de 08/04/2016.
 
[4] Vid.: Observatorio extremeño de la cultura. Red de teatros de Extremadura.


viernes, 16 de junio de 2017

SOROLLA EN PLASENCIA


        Hace un siglo, el pintor valenciano Joaquín Sorolla Bastida (Valencia, 1883; Cercedilla, Madrid, 1923) llegó a Plasencia para cumplir el encargo que le realizó Archer Milton Huntintgton  (Nueva York, 1870; Bethell, Connecticut, 1955), filántropo, hispanista y fundador de la Hispanic Society of America (Sociedad Hispánica de América) en 1904, un museo gratuito y biblioteca para el estudio de las artes y cultura iberoamericana, situado en Nueva York.
            Huntington conoció a Sorolla en la exposición que este realizó en los salones "Grafton" de Londres en 1908, que despertó su admiración, y le convenció para exponer en su país, objetivo que cumplió en 1909. La Sociedad que preside adquiere varios de sus cuadros, y nace entre ellos una gran amistad. En 1911 coinciden en París y Huntington le encarga una obra ambiciosa para decorar el salón principal de la Hispanic Society, hoy conocida como Sala Sorolla: la realización de 14 lienzos sobre las distintas regiones de nuestro país, que titularía "Visiones de España".
            Sorolla viaja a Plasencia por vez primera en enero de 1917, desde Sevilla, pasando por Mérida y Cáceres. Llega a Plasencia el día 9 y, como le molesta el frío húmedo, regresa al día siguiente a Madrid. Ha visto ya el mercado de los martes; ha fijado su atención en las gentes de Montehermoso que acuden vestidas con sus trajes típicos. Vuelve el 25 de octubre. Realiza el cuadro titulado "El mercado" entre el 25 de octubre y el 4 de noviembre.
            "El mercado" está realizado en óleo sobre tela, con unas dimensiones de 351 por 302 centímetros. "En primer plano, aparecen varios bultos de forma redondeada, que  deben indicar cerdos. Tras ellos, a la izquierda, una figura montada en algún tipo de animal o sobre un carro, con otra figura de pie a su derecha. A este lado, dos figuras de pie con sombrero; y tras ellos, un puente (el de Trujillo) y, al fondo, la silueta de la catedral", según la descripción y ficha del Ministerio de Educación. Los montehermoseños que aparecen en el cuadro son: Rafaela Garrido, Marcelina Domínguez Garrido, Isabel Galindo, Fructuosa Sánchez Garrido (la niña), Genaro Iglesias, Jacinto Galindo, Rafael Galindo y Matilde Galindo, según se refleja en el blog "Montehermoso cultural".
        "Las visiones de España" son un conjunto de catorce piezas que suman 200 metros cuadrados, 14 murales pintados al natural entre 1912 y 1919. Es la obra más importante de Sorolla y uno de los más significativos conjuntos pictóricos del siglo XX. En 1917, Sorolla pintó solamente un panel: "El mercado. Extremadura".
         Plasencia celebra este año el centenario de ese cuadro de Sorolla que, según su alcalde, Fernando Pizarro, "nos universaliza de algún modo, porque es uno de los grandes lienzos que representa a la ciudad".
 
 

martes, 6 de junio de 2017

IGLESIAS MARCELO, EL ALCALDE DE LA CIUDAD PATRIMONIO


            Juan Ángel Iglesias Marcelo, alcalde de Cáceres (1983-1987),  considera que la declaración de su ciudad natal como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el 26 de noviembre de 1985, fue "el hecho más importante de mi etapa como alcalde" y "uno de los sellos de identidad de la legislatura", según se pone de relieve en una reciente obra biográfica[1] dada a conocer por el periodista cacereño Florentino Velaz Domínguez (Nuñomoral, Cáceres, 1956), que fuere director de RNE en Extremadura, y que ha buceado y reconstruido la peripecia vital, profesional y política de un hombre dedicado "vocacionalmente a la enseñanza, eventualmente a la función política municipal y senatorial" y "siempre al cultivo de la amistad, de la solidaridad y de la más estricta humanidad", como afirma el prologuista, que ejerciere como su primer teniente de alcalde y catedrático de Enseñanzas Medias, Marcelino Cardalliaguet.
            Iglesias Marcelo evoca en esta obra los precedentes de la declaración. Un día recibe la llamada del arquitecto cacereño Dionisio Hernández Gil,  director general de Bellas Artes con el ministro Javier Solana,  quien le informa del plan del Gobierno de tramitar ante la UNESCO el expediente para que Cáceres fuese declarada Patrimonio de la Humanidad.  Da instrucciones para que se elabore el correspondiente dossier, de cuya coordinación se encargan el concejal de Cultura, Marcelino Cardalliaguet, y el archivero municipal Antonio Rubio Rojas. Lo envían al Ministerio y este, a su vez, lo remite a París, sede de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, así conocida por sus siglas en inglés). El 10 de diciembre del mismo año reciben a los técnicos del ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios vinculados a la Organización), que redactan el informe final, en el que se dice que "el ejemplo de Cáceres es único debido a las características históricas de esta ciudad que, desde la Edad Media hasta la época clásica, lleva las huellas de influencias muy diversas y contradictorias: las artes islámicas, arte gótico, renacentista italiano, arte del Nuevo Mundo..." El miércoles 26 de noviembre, el alcalde asiste en París, junto al concejal encargado de Relaciones Internacionales, Juan Bazaga, al acto, acompañados por el embajador de España. El profesor de Historia del Arte de la Sorbona, Léon Pressouyre, hace una defensa "apasionada" de Cáceres, a la que llama "la pequeña Florencia de España" y "expresión del tránsito de la Edad Media a la Moderna", que "debe ser conocida por sus valores artísticos y monumentales". El director general anuncia que en la sala está presente una delegación de la ciudad, presidida por su alcalde, que se pone en pie y saluda a los delegados con una inclinación de cabeza. El alcalde envía un saludo a los vecinos desde París, en el que los convoca a a que "colaboren en la conservación, el mantenimiento y la rehabilitación de este conjunto histórico-artístico para que lo podamos legar a nuestros descendientes mejorado, conservado y lleno de vida". El alcalde en funciones publica un bando para explicarles la importancia de la declaración y recordar la "necesidad de cooperar en la conservación de las construcciones históricas por parte de sus moradores".
            El segundo alcalde socialista de Cáceres, tras el malogrado Antonio Canales (1931-1937), nació en Cáceres en vísperas de la declaración de la II República, el 1 de marzo de 1931. Fue concejal en las primeras elecciones democráticas celebradas en 1979. En las siguientes, celebradas en 1983, fue elegido alcalde por encabezar la lista más votada. Ofrece un discurso integrador, llama a la colaboración de todos los concejales, funcionarios y ciudadanos, homenajea a sus predecesores; se presenta como el "alcalde de todos, en el respeto y tolerancia a todas las ideas". Agota la legislatura y saca adelante los asuntos con el consenso de todas las fuerzas políticas. En 1987 no se presenta a la reelección y termina su periplo en el ayuntamiento. Ha revisado el Plan de Urbanismo, formula un plan especial para el casco antiguo, termina las obras del Parque del Príncipe, acaba con la venta de leche a granel, y con el riego de las hortalizas de la Rivera del Marco con aguas del colector; crea la Universidad Popular; promueve la construcción de 800 viviendas en varias fases para las barriadas del Espíritu Santo, Nuevo Cáceres y Aldea Moret... Ha sido una legislatura agotadora y fructífera. En 1987 no se presenta a la reelección.
            El alcalde de la Ciudad Patrimonio heredó el gen de la política de su abuela Regina Ramajo, mujer luchadora ante la adversidad y combativa ante una realidad social que desea cambiar. El 18 de julio del 36 le sorprende en Candelario, a donde ha ido con su familia de vacaciones. Detenida y trasladada a Cáceres, se le abre una causa "como autora de un delito de excitación para cometer el delito de rebelión", por el que se le piden ocho años de cárcel, que sufre durante varios años. Se le abren nuevos cargos para la incautación de sus bienes. Es puesta en libertad a los 54 años, aunque el embargo de bienes permanece abierto hasta 1954, en que se cierra cuando ya ha fallecido. Su nieto, el alcalde ingresa en el PSOE tras la aprobación de la Constitución del 78.
            Senador por Cáceres durante cinco legislaturas (1982-2000), Juan Iglesias tuvo una activa participación en los debates de la Ley Orgánica del Estatuto de Autonomía de Extremadura y en sus reformas, así como las leyes educativas, la LODE y la LOGSE. Como senador, se siente satisfecho por haber contribuido a la organización territorial del Estado, aunque echara de menos no haber sido diputado autonómico. Su bagaje político lo configura su legislatura como concejal en la primera corporación democrática, su etapa de senador y como alcalde de Cáceres entre 1893 y 1987. En 2001 fue elegido presidente del Consejo Escolar de Extremadura.
            Tras cumplir los 83 años, el 15 de septiembre de 1984 fue elegido hijo predilecto de Cáceres por su curriculum académico y su trayectoria profesional como humanista. En su discurso, agradece a la corporación, regida por el PP, la distinción; recuerda a sus compañeros de corporación, evoca el memorial de las presencias y a José María Saponi, que emergiere como político en su legislatura..., y a la única mujer de aquella corporación, ya fallecida, Vicenta Naranjo. Recuerda al alcalde Elviro Meseguer, quien conocedor de su situación cuando fuere funcionario municipal, convocó dos becas, unas de las cuales obtuvo, y que le permitió finalizar sus estudios de Pedagogía en Madrid. Treinta años más tarde sería alcalde. "Tenía la oportunidad de empezar a pagar esa deuda que me ligaba a la corporación. Tuve la ilusión de que así lo hice. He pagado en parte la deuda que tenía. La gratitud no perecerá." La alcaldesa, Elena Nevado, le respondió: "Ya no tienes ninguna deuda con nadie. Enhorabuena."
            Como humanista, fue además catedrático de Bachillerato, inspector de Educación del Estado, director del Instituto "Claudio Moyano" de Zamora, y catedrático en "El Brocense" de Cáceres... Una vida dedicada a la enseñanza y la política, en la que pone en práctica su discurso dialogante y moderado, que busca siempre la convicción del oyente.


[1]  Vid.: Velaz Domínguez, Florentino:  Juan Iglesias Marcelo, alcalde ejemplar, Diputación Provincial de Cáceres, 2016, depósito legal: CC-134-2016, 179 págs.

miércoles, 31 de mayo de 2017

GREGORIO MONTERO, EL CABRERO ANALFABETO QUE LLEGÓ A DR. INGENIERO DE MONTES



           La Sociedad Española de Ciencias Forestales, en reconocimiento a uno de sus profesionales más importantes, que la presidiere entre 2005 y 2013, ha colgado en la página web del Ayuntamiento de Cabezabellosa (Cáceres) una petición para que se le otorgue la Medalla de Extremadura a uno de sus más ilustres hijos, Gregorio Montero, doctor ingeniero de Montes, que acaba de jubilarse a los 70 años .[1]

            Cabezabellosa es un municipio de la provincia de Cáceres, situado en la Trasierra, entre los valles del Jerte y el Ambroz, al norte de Plasencia, perteneciente a la comarca de Tierras de Granadilla. Censaba en 2016, según el INE, 364 habitantes. Es un pueblo regido por una alcaldesa, María Ángeles Talaván (PSOE), que lograre mayoría absoluta en las últimas elecciones municipales. Nada que añadir a la sensibilidad del equipo de las cuatro mujeres que gobierna el municipio que, junto a los tres de la oposición popular, han colocado este facebook en su web para solicitar la adhesión a la petición para uno de sus hijos más ilustres. El municipio tiene por gentilicio el de bellosos: cabeza por el cerro en el que se hallare, y belloso, porque sus vecinos habrían de ir a Cáparra, muy de tarde en tarde, para cortarse el pelo, al carecer de barbero. Cuando les veían llegar, su paisanos decían: "Ahí vienen los bellosos..." Cabezabellosa quedó para siempre como "el cerro de los bellosos".

            Gregorio Montero nació en el pueblo de los bellosos en el seno de una familia de cabreros, que vivía gran parte del año en un chozo del monte, alejada del pueblo y de su escuela. A los 14 años, sin saber leer ni escribir, comenzó a trabajar de peón forestal. El bosque y la naturaleza extremeñas fueron el único escenario de su infancia y adolescencia. Como tantos españoles de su época, no aprendería a escribir hasta la realización del servicio militar. Después, en clases nocturnas, lograría en su pueblo el certificado de estudios primarios. Su inquietud le guía para llegar a ser capataz forestal en 1968 en la escuela de Lourizán (Pontevedra). En 1971 comienza los estudios de Ingeniería Técnica Forestal en la Universidad Politécnica de Madrid, que compagina con su trabajo de capataz. Termina en 1975 con el número 1 de su promoción. En 1982 concluye la carrera de ingeniero de Montes en la misma Universidad, y obtiene el grado de doctor en 1987.

            Su trayectoria profesional sube escalones hasta su jubilación en paralelo a su formación académica . Desarrolla su actividad investigadora en el Centro de Investigación Forestal (CIFOR), del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA). Hasta 1975 trabaja como personal de apoyo a la investigación y desarrolla una actividad técnica en el ámbito de la silvopascicultura hasta 1983, en que continúa con el estudio de la selvicultura y producción de los alcornocales. Su tesis doctoral, "Modelos para cuantificar la producción de corcho en alcornocales en función de la calidad de estación y de los tratamientos selvícolas", marcaría un hito en la subericultura, reconocido por los especialistas. En 1983 se hace cargo del Grupo de Investigación en Selvicultura y Ordenación Forestal. En los años 90 pone en marcha la línea de investigación de Modelización Forestal, que le hacen ser precursor de este tipo de estudios en España. Entre 1995 y 2000 incorpora la fijación de carbono por las especies forestales arbóreas. Su actividad en la defensa de las peculiaridades de la selvicultura mediterránea fue reconocida y puesta de relieve en sus múltiples colaboraciones con centros de investigación y universidades de California, Portugal, Grecia e Italia. Uno de sus principales logros ha sido la creación y mantenimiento de la red SEGeForS (Sitios de Ensayo de Gestión Forestal Sostenible), que constituye la mayor infraestructura científico-experimental con que cuenta hoy la investigación forestal. Sus últimos años de investigación los centró en dos líneas de trabajo: la acumulación de carbono en los matorrales españoles y la valoración de la renta y capital de los montes andaluces.

            Aparte de su intensa labor como director de tesis doctorales --dirigió diecisiete, --entre ellas "Variación de la producción de corcho en cantidad y calidad en la Comunidad de Extremadura", presentada en la Politécnica de Madrid en 2004 por el doctorando J. A. González Montero--, ha desarrollado una importante actividad docente, colaborando asiduamente en los programas de doctorado de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de la Universidad de Valladolid y de la Escuela de Montes de la Politécnica de Madrid. Dirigió, además, la revista técnica "Montes", de los colegios de Ingenieros de Montes e Ingenieros Técnicos Forestales. En 1998 fue editor de la revista "Sistemas y recursos forestales", editada por el INIA. Entre 2002 y 2006 presidió la Asociación de Profesionales Forestales de España. En sus cuatro años como subdirector de Investigación y Tecnología del INIA (2004-2008) fomentó la apertura de este organismo promoviendo la creación de unidades y centros mixtos con otros organismos y universidades, fruto de lo cual fue la creación del Centro de Biotecnología y Genómica de Plantas, la del Centro de Competencia en Gestión y Productor Forestales, el Instituto Universitario de Gestión Forestal Sostenible, y otros centros mixtos sobre sanidad animal.
          Ha sido académico correspondiente de la Academia Italiana di Science Forestali, y miembro de la Sociedades Portuguesa de Ciências Florestais, de la Sociedad Española de Ecología Terrestre, miembro fundador de la Sociedad Española de Ciencias Forestales y del Consejo Científico para temas agroforestales de la Asociación AGROFUTURO, además de presidente de la Asociación de Forestales de España. ... Como un día tituló un reportaje sobre su vida y obra un periódico nacional, "De cabrero a doctor ingeniero" .[2]
----------------------------------------------


[1]  Vid.: http://medallagregoriomontero.es. Una vida dedicada al bosque. (htppa:// es. e-es. facebook.com. Ayuntamiento de Cabezabellosa).

 


[2]  Vid.: elpais.com., de 23/03/2005.



sábado, 27 de mayo de 2017

INSCRIPCIONES LATINAS DE CAURIUM Y SU ÁREA DE INFLUENCIA


           El profesor de Historia Antigua de la Universidad de Extremadura Julio Esteban Ortega [i] ha sacado recientemente a la luz el cuarto tomo de su "Corpus de inscripciones latinas de Cáceres" [ii], su obra más destacada, que consta de cinco volúmenes.
            El autor señala en su Introducción que "de la historia de la indígena Cauria y la romana Caurium, lo desconocemos prácticamente todo". Cita al geógrafo griego  Claudio Ptolomeo, en su nomenclator de ciudades de Hispania, quien la nombra como Caurion; y a Plinio, quien en su descripción de las ciudades de Lusitania, la cita como uno de los 36 oppida stipendiaria (lugares elevados, colina o meseta, cuyas defensas naturales se han visto reforzadas por la intervención del hombre) con que contaba la provincia y afirma que no todos los oppida stipendiaria mencionados por Plinio accedieron al estatuto de privilegio, como ocurriere con Caurium, "sobre la que no hay constancia cierta de su promoción estatutaria en época Flavia, cuando lo hicieron otras comunidades cercanas como Capera, Augustobriga o Civitas Igaeditanorum" (Cáparra; antigua Talavera la Vieja, en la calzada romana desde Emerita Augusta hasta Caesarobriga  (Talavera de la Reina); y Egitania en tiempos de los Flavio, actual Idanha-a-Velha, en Portugal). El autor subraya que en las tres ciudades citadas hay testimonios arqueológicos de sus edificios públicos: templos, foros, anfiteatros..., además de referencias epigráficas, que no se encuentran en Caurium, donde no hay ningún tipo de restos monumentales de época romana, salvo sus murallas bajo imperiales. De otro lado, anota que la epigrafía ha aportado testimonios de la promoción de la ciudad. Y, lo que es muy significativo, --añade-- la onomástica y la teonimia (nombres indígenas de divinidades de la Península Ibérica, tanto en inscripciones latinas como paleohispánicas) son abrumadoramente indígenas si las comparamos con las demás ciudades citadas.
            El profesor Esteban Ortega sostiene que, de la información suministrada por las fuentes literarias, arqueológicas y epigráficas, se deduce que Caurium pudo surgir a partir de un centro indígena (posiblemente, la Cauria lusitana) que, por su posición estratégica en el Valle del Alagón, se convierte en polo de atracción de comunidades vecinas que parecían resistirse al proceso de romanización. El autor arguye que la entidad del poblamiento en la época alto imperial no parece que fuere lo suficientemente importante como para promocionarse en época Flavia, "y será a partir del siglo III y IV cuando se rodee de una impresionante muralla y la ciudad adquiera  la importancia que estaba llamada a desempeñar en las últimas etapas del Imperio y la Alta Edad Media, convirtiéndose en sede episcopal al menos desde el 598, cuando el obispo de Coria Jacinto asiste al III Concilio de Toledo", con doce más de la Lusitania, entre ellos el cauriense Donato.
            Para el autor, la situación geográfica de Caurium la aleja de las grandes arterias de comunicación que vertebran Hispania, como la Vía de la Plata, que atravesaba de norte a sur las tierras extremeñas. De otro lado, los estudios arqueológicos, lingüísticos y epigráficos más recientes señalan la inclusión de estos territorios en el área de influencia de los lusitanos. Se trata de la zona fronteriza más occidental de la Lusitania prerromana en contacto con el pueblo vetón, indica el autor, por lo que su condición de frontera y las afinidades culturales más ancestrales, dificultan la diferenciación del ámbito territorial de ambos pueblos, que se pone de manifiesto con los procesos de etnogénesis de la Edad del Hierro. Añade el profesor Esteban Ortega que "la celtiberización de ambas Mesetas y el suroeste peninsular fue poco a poco transformando las estructuras sociales, la cultura y las costumbres de los pueblos sobre los que ejercen presión, que habían permanecido inmutables a lo largo de los dos últimos milenios, diferencias que son claramente perceptibles entre lusitanos y vettones en la zona de Caurium en la que, frente a una onomástica más romanizada en la vettona Capera, la lusitana Caurium  es eminentemente indígena".
            Siguiendo a Esteban Ortega, la Cauria lusitana sería el principal asentamiento indígena de la zona, situada en una de las elevaciones que asoma al río Alagón, aunque "no estamos en condiciones  de asegurar que fuera el mismo emplazamiento que ocupó la romana Caurium y la actual Coria". El recinto amurallado que encierra el casco antiguo de la ciudad de Coria constituye una balconada que se asoma al río Alagón y desde donde se divisa el valle, por lo que "es muy posible, según el autor, que fuera el solar de la antigua Cauria, aunque no deja de ser una simple conjetura, pues la arqueología, por el momento, no ha podido confirmar niveles de ocupación correspondiente a la II Edad del Hierro. Tras la conquista romana, el pueblo de los caurienses fue abandonando sus antiguos castros para ir acercándose a los centros urbanos que se iban conformando, quizás el castro más importante, Cauria, por su ubicación y emplazamiento fuera elegido por Roma para convertirse en cabeza y principal centro romanizador de esta zona de Lusitania".
            El catálogo epigráfico estudiado en este volumen incluye, además de Coria, los siguientes municipios: Calzadilla, Cañaveral, Casas de Millán, Casillas de Coria, Ceclavín, Cilleros, Galisteo, Guijo de Galisteo, Holguera, Hoyos, Montehermoso, Moraleja, Pedroso de Acim, Perales del Puerto, Pozuelo de Zarzón, Riolobos, Robledillo de Gata, San Martín de Trevejo, Torre de Don Miguel, Torrecilla de los Ángeles, Valverde del Fresno, Villamiel, Villanueva de la Sierra, Villasbuenas de Gata y Zarza la Mayor. La obra, incluye, además, los índices epigráficos, una amplia bibliografía consultada y las abreviaturas bibliográficas y publicaciones periódicas, y un amplio conjunto de láminas de las inscripciones latinas estudiadas.

--------------------------------------------------


[i] Julio Esteban Ortega es profesor de Historia Antigua del Departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad de Extremadura, institución en la que ha desarrollado una dilatada carrera en los últimos treinta años. Durante este tiempo, ha impartido docencia en las licenciaturas de Historia, Humanidades y Filología Clásica, programas de doctorado y posgrado y Máster de Iniciación a la Investigación en Estudios Cásicos. Actualmente es profesor en este último y en los grados de Historia y Patrimonio Histórico, Filología Clásica y Posgrado. Ha dirigido  numerosas campañas de excavaciones arqueológicas en poblados de la II Edad del Hierro, así como prospecciones arqueológicas en yacimientos de época romana y visigoda. Ha publicado once libros sobre historia antigua de la Lusitania, epigrafía romana y época prerromana, así como de divulgación histórica, y casi un centenar de artículos en congresos y revistas científicas nacionales e internacionales. Su obra más destacada es la elaboración del "Corpus de inscripciones latinas de la provincia de Cáceres", en cinco volúmenes, de los cuales el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura ha editado hasta la fecha cuatro: los correspondientes a Norba (Cáceres, 2007, ISBN 978-48-7723-718-1), Turgalium (Cáceres, 2012, ISBN 978-84-7723-933-8), Capera (Cáceres, 2013, ISBN 978-84-7723-186-8), y el que nos ocupa.

 


[ii]  Vid.: Corpus de inscripciones latinas de Cáceres. IV. Caurium, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura, Cáceres, 2016, ISBN 978-84-7723-985-5.


domingo, 21 de mayo de 2017

GARCÍA CARRASCO, UNA AVENTURA EMPRESARIAL Y POLÍTICA DE EXTREMADURA

 
            Juan José García Carrasco Gómez Benítez (Cáceres, 15/07/1799-16/08/1851) ha pasado a la historia como un hacendista y político español que, a pesar de su atesorada riqueza y de sus cargos políticos en la capital del Reino, terminó su vida arruinado. Era hijo de José  García Carrasco (1763-1825) y María Catalina Rizis Gómez Merino del Pozo (1773-?) [1]. Su padre, natural de Montenegro de Cameros (Soria), se instaló a temprana edad en Cáceres, gracias a la trashumancia, y a la acogida que en la ciudad le brindaron Vicente Marrón, ganadero soriano con casa en Cáceres, y a la protección que le prestó la marquesa de Camarena la Real, Cayetana de Ovando y Ulloa, gracias a cuya ayuda se abrió paso como tratante de lanas hasta convertirse, a principios del XIX, en el principal exponente de la burguesía comercial extremeña.
            García Carrasco estudió en el Colegio de Nobles de Vergara, y cursaría después Ciencias Exactas, doctorándose en Londres, a donde su padre le envió a estudiar, junto a su hermano Rufino (Cáceres, 1803) siguiendo la costumbre de los adinerados de la época, con estancias posteriores en Francia, y Holanda, entre otros países [2]. Su nombre aparece ligado desde temprana edad al liberalismo. Fue miembro de la Sociedad Patriótica de Cáceres desde el 28 de junio de 1820 y ejerció su secretaría desde el 5 de septiembre del mismo año. Su padre falleció el 16 de noviembre de 1825 y, al realizarse el inventario previo antes de la ejecución de su testamento en la primavera siguiente, él se hallaba ausente. A su regreso, se puso al frente de las empresas de su padre, con el nombre comercial de "Don José Carrasco e hijos". Junto a su hermano y el marido de su hermana Teresa, Juan Donoso Cortés (Valle de la Serena, Badajoz, 1809-París, 1853) --quien pronunciare en 1839 el discurso inaugural del Instituto General y Técnico de Cáceres (actual El Brocense)-- se instaló en Madrid en los últimos tiempos del reinado de Fernando VII y entabló conexiones políticas con la reina María Cristina, a quien prestó su apoyo en el conflicto sucesorio que dio lugar a las guerras carlistas. Fue vocal de la Junta de Comercio de Madrid y apoyó a Cea Bermúdez (Málaga, 1779-París, 1850) en la fase moderada de Fernando VII.
            Fue elegido diputado por Badajoz en 1837 y senador en 1840, ocupando el cargo de secretario de la Cámara Alta en 1841, donde permaneció hasta 1845. Elegido senador vitalicio en 1845 hasta 1851, en que falleció en Cáceres [3]. El 10 de diciembre de 1840 fue nombrado ministro de Hacienda en el gobierno de Narváez, sustituyendo a Mateo Miguel Ayllón, tras una semana en la que actuó como ministro interino José Díaz Serralde, cartera en la que continuó con el siguiente jefe del Ejecutivo, González Bravo, en un periodo en el que se produjeron varios escándalos financieros, que llevaron a abandonar el gobierno al último ministro citado y a él como ministro el 3 de mayo de 1844.
            De García Carrasco se ha dicho que, más que un hacendista, era un arribista que era incapaz de sacar a la nación de su postración. Sin embargo, fue el creador de la Comisión de Hacendistas, cuyos trabajos culminaron con la reforma tributaria de 1845 protagonizada por Alejandro Mon (Oviedo,1801-1882), que fuere ministro de Hacienda en varios periodos. Promovió la fundación del Banco de Isabel II, que se fusionó después con el Banco de San Fernando. La reina Isabel II le concedió la merced de título de Castilla, con la denominación de conde de Santa Olalla. [4]
            El profesor Sánchez Marroyo, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Extremadura, ha estudiado "la peripecia vital" del I Conde de Santa Olalla y su familia [5] que, al morir su padre, en 1825, "alcanzaron un notable protagonismo en la vida social de la época, los varones por sí mismos y las mujeres por su matrimonio". Señala el autor que, con la vuelta de los liberales al poder, en 1820, y con el apoyo económico de su padre, "se convirtió en uno de los más destacados dirigentes del liberalismo en Cáceres. En 1843, tras la caída de Espartero, que abandonó la Regencia y España, comenzaba la mayor época de relevancia pública de Juan José García Carrasco. La Década Moderada vería el imparable ascenso, pero también la aparatosa caída, de la figura central de aquel poderoso clan familiar".  La especulación bursátil, las contratas militares y los negocios mineros, sustituyeron, según el autor, el negocio de las ovejas merinas. Tras abandonar el Ministerio de Hacienda, intensificó su actividad financiera con negocios mineros e incluso ferroviarios. "Desafortunadas jugadas especulativas le llevaron a la catástrofe, señala Marroyo, quien afirma que, "a fin de cuentas fue el cacereño de mayor proyección en la historia nacional, víctima de su buena fe y de la fidelidad a María Cristina." "El origen inmediato de la quiebra estuvo en la incapacidad de Juan José García Carrasco de devolver varios préstamos que había solicitado al Banco de San Fernando a partir de 1847... Tras su muerte, los testamentarios debieron hacer frente, en un momento en el que se había perdido la mayoría de los activos financieros, a la reclamación de una deuda de 12 millones de reales, cantidad impresionante para la época, que arruinó definitivamente a la familia... "Duro final para una de las aventuras empresariales y políticas más intensas de Extremadura", concluye el profesor Marroyo.

[1]  Vid.: Ministros de Economía y Hacienda de España (de 1700 a 2005). Tres siglos de historia. Ministerio de Economía y Hacienda, ISBN: 84-85482-82-4, Madrid, 2005, págs. 174.
 
[2] Vid.: Wikipedia, org./wiki/ Juan.
[3] Vid.: El Senado entre 1834-1923. Senadores. en www.senado.es.
 
[4] Vid.: Gaceta de Madrid núm. 3489, de 3 de abril de 1844.
 
[5]  Sánchez Marroyo, Fernando: Estructura político-institucional de Extremadura (1808-1874), en Revista de Estudios Extremeños, LXIX, I,  ISBN: 0210.2854, págs. 184-190.